PRIMER GRADO Y ALUMNOS NUEVOS EN LA CONSAGRACIÓN A MARÍA

Consagrarse a María significa ponernos en sus manos, a su servicio y disposición. Y Ella nos guiará hacia Jesús.

Consagrarnos a María significa dejarse llevar sin condiciones, sabiendo que Ella conoce mejor el camino y que podemos dormir tranquilos en sus brazos de Madre. Cuando nos consagramos  le entregamos el corazón a nuestra Madre del Cielo, le ofrecemos todo lo que tenemos y lo que somos para que María se haga presente en nuestras vidas.

El día jueves 14 de setiembre reunidos en la Parroquia del Niño Dios, participamos de esta importante celebración junto a los alumnos de Primer Grado y Alumnos Nuevos de nuestra Institución, y acompañados por los docentes y familias de los niños. En esta instancia los alumnos llevaron como ofrenda, cajas de leche larga vida, que luego donaron al Club Lechero de nuestra ciudad.

Los niños preparan junto a sus docentes en los encuentros de Catequesis la consagración a María, para que este acontecimiento sea vivido como un momento único para nuestros alumnos.

Conocen la vida de María, Madre de Jesús y de  todos nosotros, y descubren su presencia y cuidado maternal. También conocen la historia del Rosario, el momento en que María se le presenta a Domingo de Guzmán y le hace este regalo tan preciado.

Aprenden la importancia del Rosario y cómo se reza, sabiendo que las oraciones son rosas que le regalamos a María y que ella se pone contenta al oírnos y está siempre dispuesta a escuchar nuestras necesidades para llevárselas a Jesús. A través de los misterios pudieron conocer cada uno de los momentos de la vida de Jesús en los que María estuvo a su lado, con alegría, servicio, tristeza, dolor y gozo.

Semanalmente rezaron distintos tipos de misterios teniendo en cuenta el isologo arquidiocesano, acompañado del lema: “EL PADRE DIOS NOS AMA, CON MARÍA CAMINAMOS JUNTOS”. Y en este caminar juntos, fueron los familiares de los niños de primer grado, quienes con sus propias manos armaron con mucho amor los rosarios que los chicos llevaron consigo en el momento de la consagración.

MADRECITA BUENA, HOY NOS

CONSAGRAMOS A TU INMACULADO

CORAZÓN, CUIDA DE NOSOTROS,

GUÍA  NUESTROS PASOS, NO OLVIDES

QUE RECIÉN COMENZAMOS EL

CAMINO, AYUDA A NUESTRO CORAZÓN

A PARECERSE AL TUYO. RECÍBENOS COMO

A LOS HIJOS MÁS PEQUEÑOS EN TUS

BRAZOS MATERNALES. TE QUEREMOS

MUCHO. AMÉN

¡DE A POQUITO COMENZAMOS A SENTIRNOS MÁS CERQUITA DE JESÚS Y DE NUESTRA MADRE MARÍA!

¡GRACIAS FAMILIAS POR COMPARTIR LA ALEGRÍA DE SUS HIJOS EN ESTA EMOTIVA CELEBRACIÓN!


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