Proyecto de Educación en el Amor

Lo que sigue a continuación es una breve síntesis de nuestro proyecto institucional referido a Educación Sexual Integral denominado “Educación en el Amor” para darlo a conocer a las nuevas familias del Jardín. El mismo queda en un todo a disposición de las familias y personas que quieran interiorizarse del mismo.

“El amor es paciente, servicial y sin envidia.
No quiere aparentar, ni se hace el importante.
No actúa con bajeza, ni busca su propio interés.

El amor no se deja llevar por la ira, sino que olvida las ofensas y perdona.
Nunca se alegra de algo injusto, y siempre le alegra la verdad.
El amor disculpa todo, todo lo cree, todo lo espera, y todo lo soporta.

El amor nunca pasará”

(1 Cor., 13, 4-8)

En correspondencia a nuestra misión como escuela parroquial: “La formación integral de la persona en los valores evangélicos”, proponemos el proyecto “Educación en el Amor” referido a educación sexual integral en la escuela.

El ideario de nuestra escuela contempla a la persona como “ser creado a la imagen y semejanza de Dios, único, indiviso, irrepetible, perfectible, que tiende a la trascendencia y se desarrolla en sociedad”. Este proyecto surge de la necesidad de como comunidad educativa, un mensaje esperanzador sobre cómo vivir y cómo enseñar a vivir de un modo humano y digno nuestra propia sexualidad. “La sexualidad es un componente básico de la personalidad, un modo propio de ser, de manifestarse y de comunicarse con los otros, de sentir, de expresar y vivir el amor humano. Por eso es parte integral del desarrollo de la personalidad y del proceso educativo.”

Se enmarca  en un proceso formativo que abarca al hombre en su totalidad y desde esa totalidad desarrolla el sentido más profundo de su existencia: el AMOR. El amor es el motivo de la relación y vinculación, que se expresa en ese encuentro; el amor es el principio, el clima y la inspiración del encuentro varón –mujer y de todo encuentro humano y profundo. Es donación, servicio, búsqueda del progreso de los demás. La educación de la capacidad de amar es facilitar el despliegue de esta aptitud vincular amorosa, el contribuir al compromiso profundo con el otro, transido de ternura y diálogo.

Consideramos que la familia es  primera y principal educadora de sus hijos. La educación para vivir en el amor se realiza en la familia desde el inicio  mismo de la vida, por lo tanto es la primera responsable de la formación afectiva del niño, del adolescente y del joven. A la escuela le corresponde un rol complementario  de la familia, y no sustitutivo. Nos consideramos subsidiarios en esta tarea para acompañar, asistir y complementar con la formación que  podamos brindar.

Considerando el acto de educar como:” precisar las razones por las cuales un hombre, para realizar su propia esencia humana debe actuar en un modo determinado y no en otro modo; educar significa ayudar a otro a adquirir convicciones de su propio actuar, responsabilidad, instrumentos críticos, criterios de valoración y motivaciones, con el fin de que pueda ser una síntesis entre libertad y responsabilidad. Educar significa ofrecer criterios objetivamente fundados y definitivamente claros para el actuar; por que si el que actúa no está guiado por un criterio vinculante, su elección se convierte en una elección ciega y una elección ciega no es libre”.

A la luz de estas consideraciones es evidente que una intervención educativa que no tenga presente la compleja realidad físico-psico-espiritual del hombre no puede dejar de ser fragmentaria y reductiva: la educación debe mirar a todo el hombre. Reducido a la sola dimensión genital la sexualidad pierde su significado propiamente humano , así como pierde la complementariedad entre los sexos. Si se reduce todo a la dimensión biológica, poco importa subrayar que el varón o la mujer son dos realidades complementarias y que justamente de esa complementariedad obtiene su propia riqueza.

Un proyecto de estas características contempla que “ una verdadera información no se limita a informar la inteligencia; debe prestar particular atención a la educación de la voluntad, de los sentimientos y de las emociones. Para entender de echo la maduración de la vida afectivo-sexual, es necesario el dominio de si, el cual presupone virtudes como el pudor, la templanza, el respeto de si y de los otros, la apertura al prójimo “.

OBJETIVO GENERAL.: Favorecer el desarrollo integral de la personalidad de los alumnos, tendiendo al ejercicio de las virtudes, acompañando subsidiariamente a la familia en esta tarea.

OBJETIVO ESPECÍFICO.: Rediseñar la curricula escolar en clave de Educación en el Amor.


Los contenidos

Los contenidos son abordados transversalmente.

  • CORPORAL: Mi cuerpo: partes externas del aparato genital, órganos internos más importantes. Diferencia niño- niña. Crecimiento y desarrollo. Descubrimiento y disfrute de los cambios que experimenta  mi cuerpo a través del tiempo.  Cuidados del cuerpo: higiene, salud, alimentación. Prevención de accidentes y enfermedades. Hábitos de salud e higiene. El cuidado del cuerpo como responsabilidad personal y social.
  • PSICOLÓGICO: Vivencias del propio cuerpo. Afectos y sentimientos de las relaciones familiares. Influencia de los medios de comunicación. Respeto por las emociones y sentimientos del otro. Autoestima. Obediencia. Independencia. Disfrute por las experiencias. Noción del concepto de intimidad. pautas que generen cuidado y protección.  Vínculo afectivo y de confianza con el propio cuerpo como estrategia para prevenir posibles abusos y que además permitan identificar y comunicar a personas adultas de confianza estas situaciones. Significado de los secretos
  • RELACIONAL: Iniciación al respeto por mi propio cuerpo y por el de los demás. Comprensión y respeto por la intimidad de cada persona. El pudor. Aceptación y respeto por las diferencias. Actitudes de cooperación y ayuda al otro. Interés y valoración por los aportes y actividades de los otros. Toma de decisiones propias. La reflexión sobre lo realizado y/o escuchado. Actitud critica. Los amigos: distintas  formas de vincularnos. La familia: valores, costumbres. Distintos roles que ocupa los miembros de la familia.  Hábitos de crianza. Distintos tipos de familia. Valoración de su historia familiar.  Sentido de pertenencia al grupo familiar. Trabajos realizados en familia (modos, lugares, funciones, retribuciones). Toma de conciencia de las normas para una buena convivencia democrática. Ampliación, enriquecimiento en modos personales de comunicación y expresión. La solicitud de ayuda ante situaciones que dañan a la propia persona u a otros-as. Interacciones  físicas adecuadas e inadecuadas con otras personas.
  • ESPIRITUAL: El  cuerpo, los sentidos, como creación maravillosa de Dios. Respeto, amor e interés por la vida. Primera pareja: Adán y Eva.  La Sagrada Familia. Agradecimiento por el don de nuestra vida, nuestra sexualidad y la de los otros. La valoración del trabajo como para el logro del bien común. Practica de valores y actitudes cristianas. Fiestas populares y religiosas.

Programa para el Desarrollo de la Capacidad de Autoprotección Infantil (P.A.I.)

Leer programa completo

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