Los terceros años viajaron a Rosario -11/10/2016-

Tercer año es un momento de cierre, termina el Ciclo Básico y los estudiantes comienzan a elegir sus orientaciones, a pensar sus primeras decisiones proyectándose a partir de sus gustos y de sus intereses. Desde hace varios años, el viaje a Rosario, Santa Fe, Colón y Victoria posibilita el cierre conjunto de un ciclo, con quienes vinieron compartiendo experiencias y aprendizajes: docentes y alumnos se reconocen, fuera de la escuela, en espacios nuevos, recorriendo diferentes puntos de interés, encontrándose juntos en momentos de charla, de almuerzos, cenas o itinerarios. El viaje, lo sabemos, implica aprendizaje y crecimiento.

Viajar con otros compañeros, no solo del curso propio sino de los demás terceros años, les posibilita además empezar a vincularse con quienes pueden ser sus nuevos compañeros en la Orientación que elijan para su Ciclo Orientado.

Recreación, esparcimiento, conocimiento, aprendizaje y lazos van de la mano en un viaje que, además, se construye interdisciplinariamente. De allí los docentes acompañantes en esta oportunidad fueran Raquel Pons, Milena Steigerwald, Claudia Fusé, Cecilia Siragusa, María Esther Gimbernat, Adriana Di Francesco, Maximiliano Rosetti y Gonzalo Racigh.

Tal como establecen los profesores que proyectaron la propuesta, esta se abre “como una posibilidad de establecer aportes significativos ante un objeto de estudio, entendiendo que cuando distintas disciplinas pueden compartir y ampliar su mirada ante diferentes hechos o situaciones, el conocimiento es más abarcativo, profundo y adquiere otros sentidos y significados”. Las prácticas compartidas fueron muchas: conocer distintos lugares de la región Pampeana, con sus riquezas históricas, culturales, geográficas, biológicas, industriales; relacionarse desde el afecto, el respeto y la libertad en esos días de convivencia grupal, aceptando las diferencias y manejando los conflictos a través de procesos de cooperación, solidaridad y camaradería; concientizarse sobre el cuidado y la conservación de los medios naturales y culturales que pertenecen a toda la comunidad; descubrir la importancia de viajar compartiendo objetivos personales y grupales que fortalecen los lazos y el compañerismo.

La Cristalería San Carlos, el Río Paraná, el Túnel Subfluvial, el Parque Nacional El Palmar, las Ruinas Históricas Calera del Palmar, el Palacio San José, el Monumento a la Bandera, la Abadía de los Benedictinos y la Catedral Nuestra Señora de Aranzazú fueron algunos de los hitos recorridos.

Quizás lo más interesante para descubrir el significado de la actividad, sea recrearlo a través de los testimonios. Alumnos y familias nos ayudan a hacerlo:

“Este viaje fue una gran experiencia ya que hicimos un recorrido de puro aprendizaje y además diversión, recorriendo la cristalería, donde admiramos los trabajos hechos; la fábrica de alfajores, donde nos atendieron de lujo; El Palmar, con un paisaje realmente hermoso; y el Monumento a la Bandera, donde la vimos flamear y admiramos la construcción; así como el gran castillo de Quiroga. Este es un viaje que se puede recomendar a otros terceros años, que vengan. Espero que no piensen que porque es de estudio no lo van a disfrutar, es una hermosa experiencia”. (Gianella Mori)

“En el mes de septiembre, con nuestros compañeros y docentes realizamos un viaje educativo a las provincias de Santa Fe y Entre Ríos. Logramos relacionarnos con compañeros de otros cursos y aprendimos cosas nuevas. A nosotras nos encantó el viaje, conociendo nuevos lugares y divirtiéndonos. Agrademos que la Institución pueda habernos dado esta oportunidad de terminar este Ciclo Básico con nuestro compañeros”. (Celeste Polanco, Geraldine Palomeque, Nahir Bustos)

“Destacamos como aspectos positivos los recorridos recreativos, la buena comida, los establecimientos visitados y la posibilidad de vivir otra forma de relacionarnos entre docentes y alumnos fuera de la institución. Hubo algunas cuestiones negativas, como el tiempo reducido para realizar actividades, o algunas charlas muy extensas”. (Repposi y Gómez)

“Considero a este viaje como una experiencia única e inolvidable, que me permitió conocer tanto las diferentes propuestas de los lugares recorridos como a mis compañeros de curso y de tercer año en general. La atención de los lugares, los guías y los coordinadores fue excelente y logró que, gracias a su buen humor, tolerancia y ganas de estar con nosotros, disfrutáramos con mucha alegría este viaje. El viaje nos unió más a los terceros años.” (Luna Galaz)

“El viaje a Rosario fue muy bueno para nosotros, ya que en el próximo año nos vamos a separar de nuestros amigos y compañeros. Nos ayudó a conocer personas de los otros cursos y formar nuevos amigos. Este viaje fue hermoso y divertido”. (Melanie Páez Belmonte)

“En el viaje nos divertimos y visitamos lugares que no conocíamos, o que sí, pero no sabíamos su historia. Además de ser una instancia de diversión y aprendizaje, fue una instancia de convivencia con otros cursos. También pudimos convivir con nuestros profesores de una manera distinta, sin necesidad de hablar de la materia. Me quedan hermosos recuerdos”. (Lucía Del Fabro)

Como decíamos, un viaje implica muchos aprendizajes. Nos permite vivenciar todo aquello que fue planificado y también lo que no. Algunos alumnos cuentan en sus relatos que “estuvimos mucho tiempo en el colectivo y eso fue muy cansador” (Rocío y Lourdes). La necesidad de cambiar un micro por otro por un desperfecto menor, implica también el aprendizaje de ver cómo se van viviendo esos imprevistos, nos permite ver cómo reaccionamos frente a algo distinto a lo pautado, cómo logramos flexibilizar nuestras expectativas, cómo generamos algo distinto para que una circunstancia no se convierta en malestar o frustración. En el aula podemos decirlo, comentarlo. En el viaje, eso se hace experiencia. De eso también se trata el compartir entre todos.

Dos familias de alumnos de tercero nos acercaron sus testimonios sobre el viaje:

“Fue un viaje muy esperado y disfrutado por nuestro hijo y otros alumnos de tercer año. A su regreso, nos contó muchísimas cosas y vivencias en las que, con muy buena onda y predisposición de todos, han disfrutado y aprendido simultáneamente. Pudieron visitar lindos lugares. Se puede enseñar no solo en el colegio, sino que también se puede acercarlos a la historia, la tecnología, la geografía en una forma dinámica y en comunión con todos, alumnos y profes. Muy buena idea y realización”. (Flia. Mantegazza)

“Como familia, queremos agradecer a la institución. Nuestro hijo mayor vivenció este viaje hace tres años y para él fue una hermosa experiencia. En este 2016, nuestra hija regresó del viaje muy feliz y nosotros, obviamente, compartimos su sentimiento. Queremos agradecer y felicitar a los profesores organizadores, ya que estuvieron atentos a todos los detalles y eso es lo que lleva al excelente devenir de los acontecimientos. Los lugares elegidos para visitar fueron muy pertinentes, pero nosotros rescatamos sobre todo la experiencia grupal, la convivencia, las emociones compartidas. Son momentos únicos que serán inolvidables para el grupo, y que los adultos sabemos que son los que luego nos sostienen a lo largo de la vida”. (María Soledad Lozano)

rosario-1

rosario-2

rosario-3

rosario-4

rosario-5

rosario-6

rosario-7

rosario-8

rosario-9

rosario-10

rosario-11

rosario-12

rosario-13

rosario-14

rosario-15

rosario-16

rosario-17

rosario-18

rosario-19

rosario-20

rosario-21

rosario-22

rosario-23

rosario-24

rosario-25

rosario-26

rosario-27

rosario-28

rosario-29

rosario-30

rosario-31

rosario-32

rosario-33

rosario-34

rosario-35

rosario-36

rosario-37


< Regresar
http://centroparroquial.com.ar/wp-content/themes/platform