Los juegos de antes y ahora

El juego es una actividad que acompaña la experiencia cotidiana de los niños, constituye su lenguaje, su derecho, es una forma de expresión cultural y social, está ligado al placer, a la libertad, la creatividad y al deseo de aprender. Jugar:

  • Posibilita fortalecer la confianza en sí mismo, el vínculo con los demás y las actitudes solidarias.
  • Estimula el desarrollo de la creatividad, la imaginación y el lenguaje.
  • Fortalece el desarrollo sensorio motriz.
  • Permite expresar necesidades, sentimientos, emociones e intereses para poder trabajar y aprender a resolver y a superar conflictos.

En esta generación de consolas, con arquitecturas muy cercanas al PC, totalmente conectadas y en la que las actualizaciones se han convertido en el pan de cada día, el panorama de los videojuegos ha dado un verdadero vuelco. Muchas cosas han cambiado respecto a lo que jugábamos hace 20 años y cómo lo jugábamos; quizás la diversión era más directa, los juegos más cortos y no podíamos disfrutar de tanto contenido extra de nuestros juegos favoritos como hoy en día.

Desde la antigüedad se han buscado formas de entretenimiento y competencia usando cosas que se tenían a la mano, como: piedritas, maderas, huesos y tableros dibujados en la tierra. Desde los primeros habitantes hasta la actualidad, niños jóvenes y adultos se han expresado a través del juego.

Y es que el juego es una actividad que siempre ha existido en la vida de los niños, sin importar posición social, y, a pesar de su constante evolución, siempre ha estado presente en el existir de una persona.

Antes los juegos se dividían de la siguiente manera: para niños y para niñas. Mientras que los niños jugaban a las escondidas, bolinchas o policías y ladrones; las niñas jugaban a la casita, con las muñecas o la cocinita.

Luego, poco a poco las mujeres empezaron a intervenir en el juego de los niños, aunque los niños aún tenían cierta dificultad en participar en los juegos de niñas. 

Los  tiempos cambian. Aquellos juegos tradicionales y divertidos para muchos han quedado atrás.

En la actualidad, la tecnología ha terminado con la mayoría de estos juegos infantiles que les permitían a los niños compartir un poco más, no sólo con los hermanos y amigos, sino también con los padres.

Ahora, es tan común ver a un niño con una tablet, prendido en la computadora, o enganchado con su videojuego favorito, creando un mundo cerrado entre él y el aparato.

El compartir diversión entre padres e hijos también es educar. Los niños necesitan que se les organice juegos: hacer manualidades, construcciones, andar en bici, ir al parque. Eso les ayudará a mantenerse activos y sanos, además de desarrollar sus capacidades físicas e intelectuales. 

Si tuvimos una educación y una vida turnando el tiempo entre colegio, deberes, juegos con los vecinos y planes familiares los fines de semana, que nos cuesta seguir con esta tradición.

En el marco del proyecto escolar los alumnos de primer grado junto a sus docentes y, acompañados por el relato de algunos abuelos de nuestros niños pudieron conocer  acerca de los juegos y juguetes que disfrutaron padres, abuelos y bisabuelos, con la intención de rescatarlos de la memoria de la tradición oral y de diversas fuentes escritas, para que nuestros alumnos puedan conocerlos y recrearlos, ya que forman parte de nuestra acervo cultural.

¡A LAS ABUELAS, LE DECIMOS MUCHAS GRACIAS POR  BRINDARNOS TANTO AMOR Y SABIDURÍA!


< Regresar
http://centroparroquial.com.ar/wp-content/themes/platform