El Diálogo, una oportunidad

– Mensaje de las comunidades parroquiales de Villa Carlos Paz a la sociedad en general-

 

“(…) se hace posible desarrollar una comunión en las diferencias, que sólo pueden

facilitar esas grandes personas que se animan a ir más allá de la superficie

conflictiva y miran a los demás en su dignidad más profunda. Por eso hace falta

postular un principio que es indispensable para construir la amistad social: la

unidad es superior al conflicto…” Papa Francisco

  

Como miembros de la comunidad católica de Villa Carlos Paz, nos acercamos a cada vecino ante las múltiples situaciones que agitan la vida social e institucional de nuestra ciudad. Vemos con preocupación que las tensiones sociales enraizadas en la falta de diálogo generan incertidumbre y desconcierto entre los vecinos y endurecen posiciones en vez de generar acuerdos que permitan arribar a un bien común.

Los Obispos Argentinos en el documento “El Bicentenario” nos dicen: “El estado en efecto debe garantizar cohesión, unidad y organización a la sociedad civil de la que es expresión, de modo que se pueda lograr el bien común con la contribución de todos los ciudadanos”[1].

En esta oportunidad nos convoca reflexionar sobre la tensa relación que atraviesa el Estado Municipal y  la Cooperativa Integral, y que se visibilizara a partir de la intención manifiesta por el gobierno de reasumir el servicio de agua potable. Consideramos que más allá de los aspectos legales y de control que como potestad derivada por Carta Orgánica les corresponden a nuestros representantes, son las formas implementadas las que nos impiden encontrar claridad y poder establecer una opinión al respecto. Conscientes de que la representatividad que ejercen se les brinda como una ocasión privilegiada de civilidad, docencia y compromiso con el bien común, la problemática planteada también nos compromete a seguir con atención la idoneidad y la madurez con que nuestras autoridades resuelven la situación como parte de un derecho inherente de la democracia.

Este llamado al diálogo no excluye – bajo aspecto alguno- aquello que a la Cooperativa Integral le corresponde asumir y rever críticamente en su calidad de proveedor del servicio del agua. Dialogar en este contexto implica ponerse a disposición del otro, escucharlo, estar abierto a sus requerimientos sin que ello signifique renunciar a las responsabilidades delegadas. De hecho, bregamos por la constitución de una mesa de diálogo en la que se involucren todos los actores sociales que representan a nuestra sociedad. Entendemos que, sólo desde ese lugar, con una mirada crítica SUPERADORA y a la vez fraterna, podremos encontrar una solución, sin que nos gane la urgencia.

Finalmente, hacemos presente a San Juan Pablo II cuando nos dice “si quieres la Paz, busca la Justicia”. Animados en este espíritu evangélico, sostenemos firmemente que las políticas que se apliquen o se logren consensuar deben garantizar la continuidad laboral de aquellos que pudieran verse afectados por las medidas a tomar, respetando los convenios de trabajo.

En el año del Bicentenario confiamos al Señor de la historia, Jesucristo, nos acompañe bendiga y anime a responder a este momento histórico que nos desafía como ciudadanos.

[1] CEA (2016). El Bicentenario, nª38, Bs As: Oficina del libro.


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