DÍA DEL MAESTRO

El maestro es un sembrador de ideas en los surcos de la vida…

Jesús es nuestro maestro, nuestro guía que nos enseña el camino.

En Panamá, en el año 1943 la Conferencia Interamericana de Educación recomendó celebrar el Día Panamericano del Maestro el 11 de septiembre porque es la fecha del fallecimiento del Educador y Presidente Argentino Domingo Faustino Sarmiento. Domingo Faustino Sarmiento nació en San Juan el 15 de febrero de 1811, en el noveno mes posterior a la Revolución de Mayo. Hijo de don José Clemente Sarmiento y de doña Paula Albarracín. A los cinco años ya leía de corrido en voz alta; tan extraña era esta aptitud que lo llevaban de casa en casa, mostrando, ya entonces, sus dotes. A los 15 años, comenzó a enseñar. Había llegado a San Luis, a San Francisco del Monte, con su tío el presbítero José de Oro, a fundar una escuela. En ella, Sarmiento enseñó a leer y a escribir a chicos mayores que él. De regreso en San Juan, empezó a trabajar en una tienda de su tía y, entre cliente y cliente, leía, infatigablemente, la Biblia, historia antigua, literatura; también biografías.

Desarrolló hasta 1851 una intensísima labor periodística y escribió gran parte de sus más destacadas obras, fue funcionario, gobernador y presidente de nuestro país.

Para Sarmiento, educar fue su única ambición. Día a día, desde todos los ámbitos y lugares: desde el periodismo, desde el poder, desde el exilio, desde la literatura. Educar en Buenos Aires y en las provincias; en Chile y en Paraguay; al rico y al pobre, al hombre y a la mujer, al adulto y al niño. Educar. Verbo liberador, puerta de entrada a los demás verbos amados por Sarmiento: crecer, democratizar, ser, progresar.

Hoy honramos en la memoria de Sarmiento, la memoria de otros grandes educadores argentinos y latinoamericanos que, con su ejemplo de vida, marcaron un camino que intentamos seguir con dignidad día a día.

 

Señor, tú que eres

el único y verdadero Maestro,

concédeme la gracia de ser,

a ejemplo tuyo, maestro para mis alumnos.

 

Haz que yo sepa, con mi vida,

educarlos en la libertad

y, con mi sabiduría, capacitarlos

para un auténtico compromiso

hacia los demás.

 

Haz que yo sea capaz de hablarles de ti

y de enseñarles a hablar contigo.

Que ellos se den cuenta de que son amados

y de que yo sólo busco su verdadero bien.

 

Haz que mi amistad contigo sea la fuente

de mi amistad con ellos.

 

Jesús Maestro, gracias por haberme llamado

a tu misma misión.

Que mi docencia sea un reflejo de la tuya.

Amén

 


  *La organización de este acto, estuvo a cargo de docentes y alumnos de 5º grado. Hermoso homenaje a través de diferentes actuaciones y canciones, dónde resignificaron la labor docente. 


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