Cierre de actividades del Club de Ciencias

“La cosa más hermosa que podemos experimentar es el

misterio. Es la fuente de todo arte y toda ciencia.”

Albert Einstein

 

El ciclo escolar 2016 está llegando a su final. Y surgen los balances y las miradas que se concentran en el camino recorrido.

Sabemos que en la escuela se combinan, en una simple mirada general, dos espacios y dos tiempos: el de las horas de clases y el de los recreos. Y sabemos, también, que múltiples actividades proponen que los recreos sean también espacios de aprendizaje.

Justamente así nació el Club de Ciencias: como una actividad espontánea surgida en los recreos. No una actividad propiciada por los docentes. Tampoco una actividad que diera respuesta a propuestas curriculares. El Club de Ciencias nació de las ganas de un grupo de alumnos que encontraron que la ciencia era una posibilidad divertida para explorar durante los recreos.

Alejandro Profili, el responsable del Laboratorio de nuestra escuela, estaba –como siempre– dispuesto a esperarlos y recibir sus inquietudes, dispuesto a responder a sus propuestas y escuchar lo que tenían ganas de experimentar, de saber. Así nació el Club de Ciencias. Informalmente, pero con muchas ganas. Sin obligación, pero convirtiéndose en una cita de honor.

Alejandro Profili nos cuenta lo que compartió durante estos meses con los estudiantes: “ellos acercaban propuestas concretas, cuestiones prácticas que se relacionaban con el mundo de la Química, la Biología o la Física. La idea era tomar experiencias concretas que pudieran adaptarse a los tiempos de los recreos. Exploramos diferentes actividades: toma de datos, uso de elementos de laboratorios, completado de planillas, mediciones. Las propuestas surgían de los propios chicos. Llegaron a incorporarse catorce alumnos, y luego se sumaron también estudiantes de quinto año Naturales, que trabajaron en un proyecto de investigación que, desde el interior del Club de Ciencias, llegó a presentarse en la Feria con el proyecto del estudio de crecimiento de la Artemia salina en diferentes temperaturas”.

Nos cuenta Ludmila Costa: “a mí me gustó mucho participar del Club de Ciencias. Está genial la idea de presentar un proyecto e investigar. Me gustan las posibilidades que se dan con el Club de Ciencias, tanto de hacer viajes como de conocer gente nueva, trabajar en colaboración y aprender de otros proyectos. Espero que el próximo año podamos seguir con esto e incluso conocer a otros Clubes de Ciencias para poder trabajar en cooperación. Ese es el proyecto en el que queremos avanzar”.

Carla Leone nos dice: “Entré al Club de Ciencias porque me encanta experimentar. Me gusta que le ponemos mucha onda y Alejandro nos ayuda un montón. Me parece muy bueno que desde un trabajo que empezó en los recreos hayamos podido entrar a una Feria de Ciencias. Fue una experiencia muy bonita. Ojalá para el próximo año se sume más gente”.

Las fotos que compartimos son del momento de cierre de este Club. Pero solo por ahora:

 “La idea, nos cuenta Alejandro Profili, es continuar con las actividades del Club el próximo año, ya que hay muchísimo entusiasmo. Proyectamos incorporar nuevos alumnos para ampliar la existencia de un espacio en el que ellos propongan, ellos creen y ellos experimenten”.


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