2 DE ABRIL DÍA DEL VETERANO Y LOS CAÍDOS EN MALVINAS

Hace 35 años comenzaba un hecho histórico, La Guerra de Malvinas, que abrió una herida profunda en todos los argentinos. Este enfrentamiento generado dentro de un contexto de decisiones políticas erróneas e irresponsables, nos pone hoy, ya en democracia, ante el ineludible compromiso de una revisión histórica, reflexiva y crítica sobre los acontecimientos que dejaron un triste saldo: más de 600 vidas perdidas y otras tantas destrozadas de jóvenes que pelearon valientemente por nuestros derechos en aquel pedacito de territorio argentino. Hoy, el reclamo sigue vigente, la herida sigue abierta y el recuerdo de aquellos jóvenes soldados que ofrendaron la vida por su Patria nos convoca a buscar la mejor manera de reclamar nuestros derechos y soberanía: a través del diálogo consensuado y sostenido por la convicción de que el único modo de lograrlo es a través de la paz.

Encontrarnos en este acto nos lleva a reafirmar nuestra convicción de que algún día dejaremos de pensar en nuestras Malvinas como un sueño imposible.

Es un día de evocación y reflexión, muchas cosas nos unen a Malvinas: el derecho, la geografía, la historia, el pasado… no es un capricho argentino reclamar la soberanía sobre ellas.

Es una historia de usurpación y de arrebato, pero, sobre todo, una herida abierta en el corazón de los argentinos, porque muchos murieron por defender ese suelo, para que flameara nuevamente allí nuestra bandera.

Nuestros héroes de Malvinas merecen un reconocimiento por su entrega y sacrificio. La mejor manera de brindárselo será seguramente recordándolos.

Somos conscientes de que estamos en deuda por cada soldado de nuestra patria que derramó su sangre en ese territorio. Pero nunca dejaremos de reclamar lo que nos pertenece, convencidos desde lo más íntimo de nuestro ser que las islas Malvinas fueron, son y serán argentinas y así debemos transmitirlo a las nuevas generaciones.


< Regresar
http://centroparroquial.com.ar/wp-content/themes/platform