12 DE OCTUBRE, DÍA DEL RESPETO POR LA DIVERSIDAD CULTURAL

Yo aprendo de ti y de tu cultura;
los dos nos tratamos con mucha ternura,
yo aprendo contigo una gran verdad:
hay que compartir la diversidad.

Tú y yo aprendemos juntos,
nos tomamos de las manos
con respeto y tolerancia
caminamos como hermanos.

 

Cristóbal Colón fue protagonista de uno de los hechos más importantes de la historia, sin saberlo y sin ser este su principal objetivo, cambió así el rumbo de la humanidad. Ya nada sería igual, el 12 de octubre de 1492 representa un alto y un nuevo comienzo que llevaría al crecimiento y la ganancia de algunos y el empobrecimiento, la pérdida y la aniquilación de otros.
Muchos fueron los días de navegación que separaban un mundo de otro, y guiados por las descripciones de Marco Polo al tocar tierra esos seres humanos fueron rebautizados como indios.

Corría el año 1492, pero eso a ellos, los aborígenes, no les importaba. Vivían en una tierra privilegiada, donde cada día el sol entibiaba sus vidas. Las plantas, las flores y los frutos crecían a montones. El mar azul acariciaba la costa. Los habitantes de la isla vivían adorando al sol y agradeciendo a la lluvia. Eran guardianes de esa tierra, para ellos única y jamás la imaginaron dañada. Dormían bajo las estrellas y la luna era una diosa misteriosa que les pertenecía.

Una madrugada cuando el sol apenas se desperezaba, tres siluetas desconocidas se recortaban en el horizonte. Los habitantes de la isla sintieron miedo.  Tres carabelas estaban llegando a un destino inesperado. Los hombres se observaban entre sí tratando de reconocerse. Eran iguales pero diferentes. Dos mundos se encontraban y se conocían. Era el 12 de octubre de 1492. Ante los de Colón una isla verde y florida se muestra altiva y se presenta: es América (aunque él nunca lo sabría).

El encuentro de estas dos culturas, da el nacimiento a una nueva, nuestra cultura latinoamericana, donde siempre fomentamos el respeto por las minorías étnicas y el rechazo a cualquier forma de discriminación racial.

Nuestro compromiso es sumar esfuerzos, acortar distancias, hermanarnos en nuestro origen y en el dolor de los otros, luchar por nuestros derechos y por lo que nos corresponde, pero también solidarizarnos en la lucha de quienes solos no pueden.

Defender la cultura, valorar costumbres, enriquecer, debe ser parte de nuestra tarea.

Reconocer al otro como diferente y respetarlo por ello es un desafío que ojalá sea superado por algunos de nosotros y las generaciones futuras.

octubre


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